Translate

viernes, 25 de noviembre de 2011

"La peor enemiga de una mujer es otra mujer"

Increíblemente bueno!!! SUBLIME... Resuena.... Quizás otro título me habría gustado más; el contenido del texto da para más... Recomiendo su lectura 

25/11/2011 - 00:00

 
 
"La mujer interior"

Le adivino una vida intensa y movidita, un infatigable viaje hacia sí misma. Ha vivido en Brasil, India y otros dispares lugares, y se dedica desde hace años a guiar a mujeres más allá de su máscara social, hacia la esencia de lo femenino: las ayuda a expresar a su mujer interior (zulma@zulmareyo.com), hoy asfixiada por la hegemonía de valores masculinos. Lo explica en su libro La mujer interior (Salamandra), que atiende a la feminidad honda y genuina, que Zulma Reyo desvincula del feminismo. No sé si he acabado de entender este galimatías, pero ella me tranquiliza: mujeres y hombres somos tan distintos que quizá no podamos comunicarnos más que de un solo modo: en el amor.

Qué es la mujer interior?
La encarnación de los principios de la feminidad. Las mujeres la llevamos dentro, pero solemos amordazarla.

¿Por qué hacen eso?
Porque hemos creído que debíamos emular los valores de la masculinidad: la agresividad, la jerarquía, la competitividad... Así es la mujer exterior actual.

¿La mujer interior no es competitiva?
La mujer interior es cooperativa, solidaria. ¡Deberíamos aprender a desplegarla!

 Mientras, ¿qué hace la mujer exterior?
Ser enemiga de la mujer. El peor enemigo de una mujer es otra mujer.

 ¿En qué sentido?
¡Ay, si pudieras leer las mentes de un grupo de mujeres reunidas! ¡Te asustarías! "Vaya peinado se ha hecho esta". "Qué horror de vestido". "Está gorda, o flaca, o fea, o demasiado maquillada, o demasiado poco...".

 ¿Sí?
Las mujeres ven como rivales a las demás mujeres, son celosas, competitivas, se zancadillean. ¡Valores copiados del hombre! Y esto tiene que cambiar, va a cambiar, ¡lo noto!

 ¿Y qué pasará entonces?
Se abrirá paso la mujer interior, la esencia femenina, su modo de percibir el mundo.

 ¿Cómo ve el mundo lo femenino?
Somos receptáculo, cáliz, vaso, somos hueco, un vacío: absorbemos el entorno de modo transverbal, recibimos todo, abrazamos los opuestos, lo procesamos y captamos todo. ¡Las mujeres somos brujas!

No malinterpretaré esto último.
El modo femenino de percibir el mundo es redondo. "Complicado", dirá el hombre...

¿Hombre y mujer ven el mundo de modo tan diferente?
¡Somos diferentes! Este mundo en que vivimos es sobre todo obra de lo masculino, creación masculina. Le falta feminidad.

 ¿Y en qué consiste lo masculino?
En hacer un mecano, en construir el puzle del mundo. En medirlo todo cuantitativamente, con dinero... Ve a la mujer como propiedad, posesión explotable, objeto sexual...

 Discúlpeme, no siempre es así...
Del mismo modo digo que muchas mujeres utilizan su sexo... para conseguir cosas. La mujer no ha aceptado su vacío como un modo de estar, lo siente como carencia, e intenta llenarlo con cosas, con entregas, regalos: "¡Dime que me quieres!", reclama ella.

¿Es un error?
Sí. Una mujer sola se siente fracasada, desgraciada. "No soy nada", cree. Y son otras mujeres las más criticonas con ella. ¡Basta!

 Ya: la mujer completa tiene a su maridito, sus hijos, su piso, sus cosas...
Y su hombre-felpudo, al que manipula. ¡Pobrecitos hombres! Tengo que compadecerlos: se topan con mujeres que usan el sexo para sentirse queridas. Y que, claro, nunca nunca se sentirán lo bastante queridas...

¿Por qué no?
Porque es imposible: nunca un hombre será capaz de satisfacer en una mujer esa insaciable necesidad de correspondencia.

¡Es bueno saberlo!
La mujer interior, en cambio, se sabe madre de toda la creación, mira a todos como hijos... y no necesita más.

¿Cómo restaurar a la mujer interior?
Mediante grupos de mujeres que dejen de rivalizar y practiquen el apoyo mutuo.

 ¿Y qué hay de la vida sexual?
Que aprenda a vivirla con conciencia, no como medio de conseguir cosas, llenar vacíos, encubrir razones ocultas, ¡o se hará daño!

 Y la sexualidad del hombre, ¿qué?
El hombre crece obseso con sus genitales, hace de su genitalidad una identidad. Pobrecitos, os compadezco: ¡os exigís tanto!

Ya.
Ahora culmina un ciclo histórico masculino y se abre otro más femenino. La mujer debe entender su vacío como apertura para acogerlo todo, ¡incluido al hombre! Ella genera el espacio. Y el hombre debe honrarlo. Pero ahí el hombre debe estar atento a algo...

¿A qué?
A honrar a la mujer ¡sin reblandecerse por ello más de la cuenta! A la mujer, a la esencia femenina, le atrae el hombre resuelto, líder. ¡No nos gusta el hombre blandengue!

A ver, aclarémoslo: ¿la mujer quiere un hombre respetuoso, dominador o qué?
Un hombre masculino y sexual, pero sin que la use ni le mande. No guerra de sexos: ¡respeto a las polaridades! Que ella acoja, que él haga, y que ninguno aplaste al otro.

Ya veo: un lío.
Al hombre le cuesta concebir el vacío de la mujer. Y la mujer no debe querer ser máquina masculina. Total: que la mujer deje de manipular, que el hombre deje de explotar.

 Si pudiese ser hombre, ¿cómo sería?
¡Siempre he estado encantada de ser mujer! Es que ser hombre es duro...

Yo, hombre, ¿tengo mujer interior?
No, no. Porque ni la suavidad es específicamente femenina, ni la fuerza es específicamente masculina.

¿Qué no debería decirle jamás un hombre a una mujer?
"No entiendes, no sabes qué dices, no digas tontadas, no tiene sentido".

 ¿Qué no debería decirle jamás una mujer a un hombre?
"Algo te pasa, cuéntame cómo te sientes".

¿Cómo pueden llegar a entenderse un hombre y una mujer?
¡Es imposible! Pero... hay que intentarlo. Puede conseguirse en el amor, cuando un hombre y una mujer se funden, son unidad.

jueves, 24 de noviembre de 2011

25 de noviembre: Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer

25 de noviembre: Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer
http://www.todamujeresbella.com/8236/dia-no-violencia-contra-mujer/

25 de noviembre: Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer Quisiera saber cuáles son las razones –si las hay- que llevan a un ser humano a ser capaz de lastimar a otro sin medir el daño que hace.

Quisiera saber cuál es el origen de tanta maldad y cuáles son las técnicas que emplean para acabar a destajo con los sueños e ilusiones de un alma sensible que, lo único que busca es hallar un rinconcito agradable para vivir en armonía.


Quisiera conocer cuál es el cuarto oscuro que produce seres desesperanzados y frustrados que creen tener la potestad de herir gravemente a espíritus llenos de amor y nobleza. ¿Qué es lo que le hace pensar a algunas personas que por hablar más duro se entiende más? ¿Qué es lo que hace pensar que la mejor forma de vivir es haciendo imposiciones? ¿Qué es lo que hace pensar que vale más un puño que una palabra sensata?

Hay tantas palabras llenas de dolor y lágrimas… Tantas tristezas que no se pueden sopesar ni con el mejor de los consuelos… Tantas historias que te hacen un nudo en la garganta, te oprimen el pecho, y hacen que tu corazón empiece a llorar con una desolación casi que incurable, una desolación que te llena de indignación y a veces, despierta en ti una sed de venganza casi que crónica.

Y estas historias tienen algo en común: todas provenían de la voz cansada y ajada de mujeres maltratadas, de mujeres como Andrea, cuya pareja le lanzó ácido en la cara “para que dejara de ser tan perra” y jamás ningún hombre se volviera a fijar en ella; o como Miriam, que después de sobrevivir a una masacre tuvo que sufrir la muerte de uno de sus hijos y el incendio de su casa; o como Carolina, cuyo esposo le apuñaló en repetidas ocasiones, puesto que ella había insultado a su amante; o como Luz Dary, quien casi mata a su ex pareja tras enterarse de que había violado en numerosas ocasiones a su hijo de 5 años; o como Paula, que acepta que su pareja le golpee cada vez que se emborracha y, después tiene la insensatez de decir que ella fue quien le provocó; o como Ana, que aguanta los insultos, indiferencias y denigraciones de su marido para mantener su “hogar”; o mujeres como nuestras madres, abuelas, tías, hermanas, primas, amigas…

¡Cuán desgraciado es el hombre que osa levantar su mano en contra de una mujer! ¡Cuán desgraciadas son sus intenciones que lastiman a los seres que brindan vida con cada respiro! Y más aun, ¡cuán desgraciadas son las mujeres que se creen merecedoras de recibir golpes, insultos y maltratos! ¡Cuán desgraciadas somos las mujeres que somos violentadas y ni nos enteramos del asunto! Porque, ¿saben una cosa? No es gratuito que la historia sea escrita por hombres, no es gratuito que siempre se hable en género masculino como si las mujeres no existiéramos…

El 25 de noviembre es una fecha muy especial, es el día internacional por la no violencia contra las mujeres, el día en el que lo femenino se levanta con un brillo particular y la voz se eleva en un grito de esperanza para dar un ¡NO MÁS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES!

Pulsa sobre la foto para verla, guardarla y compartirla

Este 25 de noviembre le ponemos protocolo a la lucha matutina, porque queremos que aunque sea por un instante, reconozcamos las vicisitudes que acaban con nuestras valerosas mujeres.

Queremos que se nos reconozca iguales a los hombres –en derechos, en dignidad- pero no somos igualitarias a ellos –no tenemos la misma condición, no queremos ser idénticas a ellos, no tenemos las mismas habilidades. Queremos que no nos rebajen ni nos traten como seres brutos, faltos de inteligencia. Queremos que nos respeten y no nos traten como objetos sexuales o de reproducción de la raza.

Queremos vivir tranquilas, sin señalamientos, sin tener que seguir las normas descaradas del patriarcado. Queremos ser libres, pero primero debemos liberarnos del yugo de la violencia que nos lacera sin piedad…

Debemos levantarnos y no permitir que nuestros ojos sigan cerrados, debemos decidir que la indiferencia no sea nuestra elección, debemos abrazar el dolor de quienes lo sufren,Pulsa sobre la foto para verla, guardarla y compartirla aunque sean mujeres extrañas para nuestras vidas, debemos cansarnos de esperar un cambio para convertirnos en un pedacito de él, debemos dejar de ser indolentes ante el sufrimiento de nuestras semejantes, debemos pensar en un mundo sin tanta desigualdad, y ese día… ése día reafirmaremos lo evidente: no basta con pensar, hay que actuar.

Enfrentar la violencia es mi asunto, es tu asunto. Las mujeres somos esplendidas flores que adornan los caminos de la existencia, ¿por qué quieren opacar nuestro brillo?

De corazón a corazón, les pido que el 25 de noviembre, así como los otros 364 días del año, no toleremos la violencia hacia una mujer, hacia nosotras o hacia cualquier ser humano en la tierra.
25 de noviembre, día de amor, paz e igualdad. 25 de noviembre, oda a la libertad y a los espíritus valientes.

¡No más violencia contra nosotras, las Mujeres!

Lluvia.

-Más acerca del tema en:

Pulsa para leer el especial, MALTRATO A LA MUJER

Calificado 4.71 por 21 personas [?]

sábado, 19 de noviembre de 2011

Es muy confuso entender cuando la vida trae al mismo tiempo nacimiento y muerte...
Un bebé nace…
Y otro se va... sin explicaciones...
Dios cuide a los angelitos que llegan 
y  acoja a los que regresan a su abrazo eterno


Florece mi nuevo girasol ¡¡

Este nuevo girasol, que se abrió camino entre una "invasión" de flores amarillas, tréboles y ha crecido con mucha fortaleza, adorna ahora mi ventana.  Ya se ve desde lo lejos, su tallo fuerte, y comienza a abrir, a mostrar su resplandor.  Me encanta ¡¡¡ 

viernes, 30 de septiembre de 2011

CERAC Logo

El 2 de Octubre se celebra el Día Mundial de la No Violencia. Para conmemorar este día en Colombia, un grupo de jóvenes liderados por el artista colombiano César López, conocido por la "escopetarra" y por interpretar canciones alusivas a la paz y a la no-violencia, están desarrollando una campaña a nivel nacional para que ese día haya 0 muertes violentas en Colombia.
 
Ya se han dado casos en algunas ciudades y municipios en Colombia en que no se han presentado muertes violentas en un día o más, lo cual permite afirmar que un 24-0 en Colombia sí es posible. Sobre información acerca del número de días sin muertes violentas en Colombia visite la página web:
http://www.cerac.org.co/es/investigacion/violencia-armada/24-0.html
 
El 24-0 iniciará el sábado 1 de Octubre a las 12 del día, y finalizará el domingo 2 de Octubre, también a las 12 del día. El lugar de encuentro es la Plaza de Bolívar en Bogotá. Lo invitamos a unirse a esta iniciativa y a compartirla con sus colegas, amigos y familiares. Siga la campaña en Twitter y en Facebook.
Su página web es www.24-0.org.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Sara cantando




Es la primera vez que Sara canta en público. El evento, la fiesta anual del colegio, ante las familias.


Se presenta con dos compañeritas, cantando a dúo y la otra al piano. El orgullo que sentí y mi familia al verla ahí parada, con mucha propiedad cantando sin que le temblara la voz, sin desafinar y muy segura de sí misma, aunque varios días antes estuviera tan ansiosa que anoche casi no durmió y parecía una mariposa revoloteando por todos lados.

Este logro, para ella es enorme, pues es demostrarse y demostrarle a todos, que una disminución auditiva resulta con un adecuado audífono, terapias e incentivos, no es ninguna limitante para lograr lo que se desea, y ella, llegó a la presentación por pasar la audición entre muchos niños más.  

Una prueba más que la hipoacusia puede ser resuelta de maneras integrales, cuando se buscan las soluciones, y el canto, suple las terapias de lenguaje que por diferentes circunstancias, no ha podido tener en el último año en la forma adecuada.  

El fortalecimiento a su autoestima no lo podremos medir aún, pero sin duda alguna, veremos los logros en corto tiempo.

Te amo hija mía, y tú eres quien me enseña a escuchar entre tus risas, tus cantos y tu hablar sin fin. 

sábado, 3 de septiembre de 2011

La última tormenta




En la vida vamos viviendo muchos momentos difíciles. Por costumbre, contamos las tormentas que llegan, pues su incidencia es tan fuerte, que su paso deja escombros y todo revuelto,  no recogemos ni limpiamos el área, lo que hace que la siguiente tormenta levanta aún más revuelo. 

Generalmente ignoramos las señales, pues estamos concentrados en otras cosas menos importantes y aquellos signos que predicen la tormenta, los pasamos por alto.

Hace poco, en medio de un paseo mágico, a la llegada de El Refugio, lugar de ensueño en las laderas de la cordillera central, rincón clima tibio, brisa fresca, aroma a montañas, rodeado de palmeras, plantas y flores de vivos colores, en medio del trinar de los pajarillos y el bullicio del reencuentro de amigas de antaño, mi vista se posó en el horizonte donde las montañas dibujaban su silueta entre nubes, rayos de sol y un cielo azulado. 

El viento me trajo un olor conocido: a tormenta, al divisar las nubes, de un gris azulado intenso, pude observar cómo se veía el aguacero intenso caer desde las nubes y el frente de la tormenta se dibujaba con brillos blanquecinos, pequeños trozos gris pizarra se desprendían a la velocidad con que avanzaba hacia nosotras, y los rayos y truenos comenzaban a anunciar su cercanía, brillos que mostraban siluetas suaves, pero densas.

Esta tormenta presentaba características diferentes a las que estoy acostumbrada a ver en la ciudad: el mismo hecho de estar en medio de estas montañas, lejos de edificios, ruido de carros y calles, hacía que ya fuera especial.  La brisa fría pero refrescante, el brillo intenso del cielo, lleno de esas pequeñas chispas de luz que hacen que no se pueda mirar al horizonte  sin cerrar los ojos un momento.   








Avanzaba a gran velocidad y ya casi sobre la falda de la montaña, se perdió la vista y solo se observaba ese espectáculo de nubes danzantes, entre blancos y grises, azul cenizo que con el fulgor de los truenos, anunciaba su pronta llegada.  Entre risas y carreras, las grandes gotas de lluvia nos hicieron entrar  a la casa.  


 El refugio como bien lo dice su nombre, se volvió un bullicio de voces cantando, contando anécdotas de juventud, el olor a café recién hecho, hacía que por momentos distrajera mi atención del espectáculo que la naturaleza me ofrecía afuera.  Me asomé al balcón y desde el barandal podía observar cómo se descargaba con toda intensidad el agua a nuestro alrededor.  Sonaba el tejado como una batería armónica y constante, un ritmo que solo la lluvia sabe tocar.  En el canal, se deslizaba el agua y caía en un sonoro chorro sobre el borde de la casa y cuando más fuerte parecía que llovía, más claras se tornaban las nubes. 


Del mismo modo en que se formó, se disipó. La diferencia, fue la claridad que quedó al final. Comenzaron a subir de entre las montañas, nubes blancas, suaves, como copos de algodón. El pasto olía a fresco, de las ramas de los árboles aún caían las cristalinas gotas y los pajarillos trinaban a voz en cuello con todas sus fuerzas.  Todo tenía un nuevo brillo, el ocaso comenzó con una tarde limpia, un cielo donde las nubes comenzaron a danzar en grupos como si los ángeles hubiesen bajado a jugar con ellas y a formar figuras graciosas.
 
Los truenos dieron paso al trino de las mirlas, al chirrido de los grillos y al croar de las ranitas, y en medio de esta danza, el sol se ocultó mientras dibujaba sus anaranjados y dorados tonos arreboles rojizos entre las nubes.   Las estrellas comenzaron a brillar tenues, tímidas y un viento frío, me hizo refugiarme en el interior de la casa.  

Allí, el calor provenía no de una chimenea, sino de la amistad.  Comenzamos a contar nuestras historias, y cada una, iba contando cómo fueron estos últimos años de aprendizaje, alegrías, tristezas y añoranzas.  Lecciones de vida sin duda alguna, vividas con muchas diferencias y semejanzas. 

En medio de tantas experiencias, surgieron testimonios del infinito amor de Dios en cada una y fueron sacudiendo en mi interior todo el dolor acumulado por años. Se presentó entonces, mi propia tormenta y al igual que la que había fotografiado, las nubes negras comenzaron a chocar, a moverse y a descargar entre lágrimas y palabras entrecortadas, todas esas situaciones represadas.  Sentir a mis amigas, como las montañas imbatibles a mí alrededor, como las ramas de los árboles que se mecían suavemente para rozarme y hacerme sentir que a pesar de la tormenta, estaban allí y nada las alejaría.  Finalmente, comenzó a salir esa luz que tanto buscaba en otros lugares, y que siempre estuvo allí, en mi corazón, de la mano de la Madre Auxiliadora y de ese Padre que amoroso siempre se hizo sentir y esa tarde, más que nunca. 
 
Al igual que en la tarde el sol iluminó el panorama haciéndome observar muchos detalles maravillosos, comencé a observar entonces entre las palabras de mis amigas, esos mismos destellos de que Dios obra con sutilezas, palabras, risas, abrazos y encontré en las manos y consejos sinceros, la fuerza para dejar que la tormenta finalmente limpiara mi alma de todo lo que le oprimía.  Despejar el espacio y dejarlo inundar de la palabra divina, hizo que el miedo al vacío que siempre me doblegó, se tornara en confianza, ya que entendí que jamás se estará vacía porque simplemente, Dios está allí. 

Gracias a esta última, especial y fuerte tormenta, puedo decir que he renacido de entre los nubarrones, y comienzo a ver a la distancia con claridad.   Gracias a mis amigas, a mis compañeras de juventud,  a Dios, a María Auxiliadora, por la gracia de formar parte de una comunidad sólida, sincera, por un día más para aprender a vivir y sonreír. Por las experiencias vividas y las lecciones aprendidas y con la certeza, que cuando llegue la próxima tormenta, estaré lista para dejar que la lluvia despeje el lugar de aquello que no debe estar.   


Ana Cris, 20/08/2011

Buscar este blog