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lunes, 30 de mayo de 2011

Blogs ocultos para favorecer la anorexia y otros trastornos


He visto ayer en un canal internacional de salud, (h&h), un documental realmente impresionante.  La reportera entra oculta, a una red de blogs en Inglaterra donde sus miembros todas tienen trastornos alimenticios, principalmente anorexia, y dan mil consejos para mantener una "opción de vida".   

Realmente fui incapaz de terminar de ver el documental, pues aunque ya sabía que existían estos blogs, me cuesta mucho entender porqué los propietarios de dichas redes permiten esto.  Se sabe, que todo lo que se publique en la red, sea abierto o no al público, es monitoreado por los dueños de los servidores y dueños de los servicios de blogs.  Se también, que ocasionalmente alguna organización de salud, rastrea y bloquea estas direcciones (ocurre en EE.UU.), pero, es como quitar un grano de arena a una montaña ¡¡ 

Aquí nuevamente viene a juego la vida de las chicas y chicos, porque aunque no lo crean, el número creciente de hombres con anorexia es increíble, especialmente, si van siguiendo alguna corriente de moda, en que la figura "pitillo" es básica, y aunada al abuso de drogas y alcohol.  Pero, como la creencia popular y ampliamente difundida por los medios de comunicación hace que se mantenga la idea que solo son las adolescentes, pues ellos siguen muy a la deriva en esta situación y poniendo sus vidas en peligro inminente.

Vuelvo a decir que la anorexia en un aspecto obsesivo, forma parte de otras adicciones, alcohol, drogas, ejercicio, moda, emociones... todo tiene relación.   Estos blogs, hasta donde vi en el documental, y se también que existen libros publicados donde les enseñan a hacer ejercicios para vomitar con facilidad, auto inflingirse heridas, laxarse, y mil cosas más para mantenerse extremadamente delgadas, y les insisten en que es falso que están en peligro sus vidas, deberían tener un control por parte de los responsables de la salud pública.

Es bien sabido que los trastornos alimenticios son un problema de salud pública, pues son generaciones que están dejando de ser sanas para sí mismas, trastornan la vida familiar, su entorno social y sin duda, el índice de muertes va en aumento.   

Pero, mientras se mantengan leyes flexibles, poca responsabilidad en la prevención y en entender que la base de todas las adicciones, enfermedades mentales y conductuales, son de origen familiar, sin excluir los aspectos clínicos y genéticos que existan; mientras las leyes de salud sean corrompidas y se permitan las exclusiones en los planes de atención básica para estas enfermedades, y se mantengan terapias inestables, y sin seguimiento a nivel familiar y social, este problema seguirá creciendo como espuma, cobrando cada vez más víctimas.

Hace poco salió un reporte revelando un nuevo factor para que se presenten estos trastornos: los desplazamientos forzados por motivos de conflictos armados, ya sea a nivel interno o externo en los países con este flagelo.   Miles de personas al año afrontan la salida de su lugar de origen, la muerte violenta de familiares, agresiones sexuales (tanto para hombres como para mujeres), torturas, disolución de grupos familiares, y hasta el exilio por amenazas a sus vidas, todos estos factores imponen cargas emocionales que se van revelando en un número creciente de problemas de salud sin atención adecuada.  La mayoría, pierden todos los recursos económicos que tenían y entran a las grandes ciudades sin preparación ni contención adecuada por parte de los gobiernos (desplazamiento interno), aún más grave, se ve en el exilio forzado, ya que hasta un nuevo idioma se ven afrontados a aprender, a luchar contra otras costumbres, discriminación racial, cultural, social y religiosa.  Y, donde están las ayudas para toda esta población? Son muy reducidas, y por mucho, insuficientes.  Estas personas, se ven abocadas a aprender a sobrevivir, y surgen las adicciones para superar el estrés pos traumático, con todas sus consecuencias.  Un número creciente de hombres que deben trabajar inclusive lejos de sus familias, la soledad, la necesidad de ser aceptados en estos nuevos ámbitos hace que sean presas fáciles de los vicios, alcohol, drogas, robo; las mujeres, deben salir a trabajar en cualquier oficio que puedan acceder, debiendo dejar a sus hijos pequeños muchas veces solos, si tienen suerte, con acceso libre a la televisión, a la Internet, o en manos de adultos poco confiables.

Puedo escribir miles de páginas con los casos que se presentan tan solo en Colombia, pero se que esto es internacional, es una catástrofe social y humana de dimensiones subdimensionadas, ya que a los gobiernos no les gusta que se evidencien estas falencias.

Pero, esto lleva al tema que planteo: la libertad de acceso a redes sociales ocultas para difundir recursos para mantener la anorexia.  Es simplemente, como lo he dicho en muchas otras ocasiones, un grito, una voz de alarma de personas que buscan urgentemente ser aceptadas por sus familias y sus pares, y dicha aceptación se encuentra en el lugar equivocado.  

Falsamente hablan de que es el estado ideal, de que son felices siendo delgadas, pasan de una adicción emocional (sufrimiento), a la negación de los motivos que las han hundido en este infierno, y van de la mano de un trastorno al otro, los suman, no es que salten de uno al otro, los agregan y al final, hay un conjunto de problemas clínicos muy difíciles de diagnosticar, pues fácilmente se pueden ocultar los síntomas de la anorexia, bajo los demás problemas.

Pero, se bien que las autoridades de cada país pueden acceder a los IP de las personas, pueden exigir a los servidores que reporten los blogs o foros donde se propendan por las situaciones que pongan en riesgo la vida de las personas.  Se alega la privacidad de los usuarios, y solo cuando los resultados son fatales, como se está viendo cada vez más con Facebook, entonces se piensa en intervenirlos.  La vida de una persona debe prevalecer sobre los intereses económicos de los propietarios de estas redes y servidores.

Es también importante que los médicos, abran sus opciones de diagnóstico, y en especial, sean más respetuosos con quienes acudimos a pedir su ayuda.  Cada vez más, el rango de personas con trastornos alimenticios se sale del esquema básico de diagnóstico: chicas, entre los 14 y 20 años, con afán de ser delgadas para parecerse a las modelos de pasarela, y son más quienes comienzan a sufrir anorexia asociada a muchos otros problemas de salud que los médicos no toman en cuenta al momento del análisis, solo hasta que es muy tarde.

Prueba de esto, es que pacientes con fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, alergias químicas, cáncer, entre otras, pueden sufrir en algún momento de crisis, anorexia nerviosa debido al dolor, a la medicación que inhibe el apetito, a la depresión asociada a estas enfermedades, entre otras causas.

Por eso no encajan en el cuadro básico de diagnóstico y son ignorados los síntomas.  Lo digo, porque es mi caso, y solo 3 años después, de sufrir muchísimos problemas de salud, y al estar al borde de la muerte, una pediatra, que no tenía ningún conocimiento de mi historia clínica, fue quien reveló esta enfermedad y me dio la alerta para salvar mi vida.  Me dieron 15 días de vida… y ya hace prácticamente 10 años.  Estoy segura que si mi médico de entonces, hubiera revisado con atención los síntomas presentados durante los primeros 6 meses, en el año 1997, el problema se hubiese podido abordar a tiempo y evitar las consecuencias que aún lidio y los deterioros fisiológicos tan severos que se han convertido en problemas médicos crónicos.

La responsabilidad de la salud mental, emocional y física, no va solamente de mano de los médicos en el consultorio, va también en gran media en la familia, pero, si este núcleo está enfermo… entonces, a quién acudir?  Los centros educativos, deben ser entrenados para que puedan percibir las señales, pero muchas veces, son parte del problema, las exigencias académicas son un factor muy determinante en esto. Favorecen la competencia desleal, las  situaciones de agresión y pocas veces se dan cuenta de lo que sucede, hasta que es tarde.

Nuevamente hago un llamado de atención a los responsables de los sistemas de salud: busquen el modo de difundir métodos de diagnostico preventivo y de apoyo a mediano y largo plazo. A los medios de comunicación: mayor responsabilidad al hablar de estos temas.  Escucho con frecuencia locutores jóvenes muy irresponsables decir que: “a estas chicas les falta amor propio, son idiotas, son bobas…” y muchos comentarios que solo terminan siendo replicadores de la ignorancia que tiene la sociedad sobre las enfermedades conductuales, incluyo en esto la bulimia, drogas, alcohol, adicción al sexo, al trabajo, al juego, y todas aquellas que simplemente generen trastornos en la paz y en la vida de cada ser humano.

martes, 15 de febrero de 2011

Labor de Vida

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Labor de vida

Somos una Institución que brinda servicios de acompañamiento tanto a nivel individual como familiar, a todas aquellas personas que requieran desarrollar su proyecto de vida. De igual forma, ofrecemos servicios de asesoría a Empresas y Entes Educativos de diferentes sectores frente al desarrollo de competencias que favorezcan una mejor calidad de vida; caracterizándonos por poseer un alto sentido de compromiso y amor responsable en las labores que desempeñamos.
También ofrecemos servicios terapéuticos para el diagnóstico, abordaje, prevención e intervención de trastornos por uso de sustancias tóxicas adictivas, lícitas e ilícitas; trastornos adictivos no tóxicos como juego patológico (ludopatía), trastornos de la conducta alimentaria, codependencia, vigorexia y otros comportamientos tipificados como psicología anormal.
Labor de Vida orienta y asesora sobre las diferentes necesidades a las personas interesadas las 24 horas del día.
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lunes, 11 de octubre de 2010

La anorexia y los medios de comunicación

Cada cierto tiempo, hay un boom publicitario sobre la anorexia y otros trastornos alimenticios, ya sea porque una modelo famosa ha sido diagnosticada, o por algún caso que sacuda la opinión de un país, pero, cuando veo el modo en que se aborda el tema, sigo viendo enormes falencias, vacíos tan grandes en la información que transmiten, hacen entrevistas con especialistas, presentan interesantes datos, cierto es, pero, siempre abordando el tema como un problema ajeno a los padres, como una enfermedad que solo afecta adolescentes o modelos, y, esto no es así.

El mucho más grave, va mucho más allá.  La anorexia, al igual que cualquier adicción afecta no solo al que la padece, sino a todos los miembros de su grupo familiar y de su entorno más cercano.  Generalmente se espera a que la enfermedad presente sus signos más trágicos, más VISIBLES, más palpables, para entrar a actuar, las pequeñas señales diarias, que se dan durante años previos, se ignoran por completo.

Nunca, y quiero aclarar esto muy bien, ninguna enfermedad de origen emocional, surge de la noche a la mañana. Hay cientos, miles de señales, quizás al inicio, no se den todos los días, sino ocasionalmente, por eso nadie las toma en serio. Pero, en particular con los trastornos alimenticios, he visto, a partir de mi experiencia, de mis terapias y tratamientos, que cada vez hay que profundizar más hacia atrás, hacia el inicio, el nacimiento, la crianza, la vida cómo se fue desarrollando.   Cada momento impactante deja una huella emocional, que con el tiempo puede desaparecer o convertirse en algo serio en el futuro, un factor predeterminante para actitudes sean positivas o negativas.   La forma en que se desarrolla la vida familiar, cómo se abordan en este caso, la alimentación, el ambiente desarrollado durante estos momentos, es algo a lo que ya he hecho referencia con anterioridad, ninguna persona que caiga en la anorexia o bulimia o cualquier otro trastorno adictivo, alcohol, cigarro, drogas, sexo, lo hace SIN que las bases sean externas.  Todas las raíces son internas de su núcleo familiar y muchas veces del extenso.

Pero, es más simple culpar al entorno, a las amistades, a la presión de un grupo determinado (en el caso de las modelos), y.... esto qué significa? dejar la responsabilidad a un lado.  Y los medios de difusión masiva mantienen esta idea. Escucho casi con rabia ya cuando dicen: "padres, estén atentos a las señales, si su hija esconde comida, si su hija se preocupa por esconder su figura bajo mucha ropa, si esto o aquello....vigilen sus amistades, vigilen el internet, con quien habla, con quien sale...." cierto, todo esto es cierto, pero.... no he escuchado hasta ahora, ningún experto que diga: PADRES, LA ENFERMEDAD COMIENZA EN CASA ¡¡¡  


Esto es un rompecabezas, lo que se ve al final, cuando se hace el diagnóstico, tan solo es la última ficha puesta en su lugar.... cada ficha tiene fecha, una emoción, una situación, y para desensamblar y rehabilitar a la persona, hay que abordar cada una, desde la que está más cercana... y luego, ir paso a paso, una a una, el paciente solo tomará aquellas que se auto impuso, porque sí, aprendemos conductas auto destructivas, porque nos enseñaron a eso, a auto castigarnos, y esta exigencia, hace que finalmente tomemos toda la responsabilidad como si fuera al 100% nuestra culpa, y no, debemos aprender, a devolver el 50% que corresponde a los demás.

Yo quisiera ver algún día una entrevista en un medio de comunicación, en forma más personalizada, no culpando a los pacientes, no ratificándole a los padres que no son responsables de lo que sucede, y que se aborde el creciente aumento de chicos (sí, hombres) que están padeciéndola en silencio, porque es una enfermedad tipificada para niñas o mujeres jóvenes... así que muchos la callan, la ocultan, y la sufren con mucha más angustia que nosotras.  

La responsabilidad de los medios de comunicación, es difundir la información que permita conocer todos los aspectos de una situación de interés público, en este caso, una enfermedad que mina silenciosamente al 60% de pacientes NO DIAGNOSTICADOS porque no caen en el esquema  que se difunde por doquier.  Son por lo tanto, una de las fichas que forman parte de este rompecabezas.

viernes, 10 de abril de 2009

Anorexia y reiki (V)

Mi anorexia y el Reiki:
En medio de la búsqueda de respuestas, encontré el reiki, o me encontró a mí. Mi médico me inició para darme la herramienta para seguir avanzando en mi sanación.
Ya que la parte emocional en la anorexia es el 90% del problema, la mejor solución es enfrentarlos, aprender a conocerlos, no esconderlos con medicamentos, eso solo posterga la situación.

El reiki, a lo largo de estos años, ya cuatro en este maravilloso camino, y los distintos niveles, hasta la maestría, me han permitido trabajar muy internamente, cada vez mas, estas raíces. Si mis emociones eran un caos, mi salud física solo era el reflejo de esta. Los tratamientos físicos, solo se volvieron paleativos del problema real.

En el nivel I, aprendí el autotratamiento, pero me generaba mucha angustia, lloraba todo el tiempo, y no tenía más que mi psicóloga para hablar de esto. No conocía el foro, pero supongo era lo que debía ser en el momento. Un trabajo en solitario, muy difícil. Con el tiempo, avanzando lentamente, llenándome de preguntas, llegó el nivel II, ahondando mucho más en mi interior. Finalmente, los resultados comenzaron a verse, lentamente, hubo mejoría física, un poco más de estabilidad, que me permitió salir del riesgo clínico.

Pero aún persistía mucho de la enfermedad a nivel emocional, y llegó la maestría. Ha sido muy dura esta última etapa, muy larga, pero muy valiosa. Con el reiki he aprendido que las enfermedades son respuesta de muchas situaciones, que se influyen internamente de las externas, y todo tiene una relación directa. Somos un todo, un conjunto, no un montón de partes con refacciones intercambiables.
El maravillo ser complejo y completo que somos, merece todo nuestro amor y respeto. El reiki, al conocer su origen, y digo, el divino, no el terrenal, me ha ayudado a comprender donde están radicadas mis fallas, a aceptarme como ser humano íntegro, hija de Dios con todo su esplendor y generosidad hacia mí, y que las fallas que he tenido, han repercutido en mi parte física. Al ir aprendiendo a conocerme, mis chackras, su funcionamiento, estabilidad, relaciones con órganos vitales y demás, a que formo parte del universo, tan importante como el sol o como un grano de arena, me ha permitido evolucionar y ayudar a sanarme.

Es un camino difícil, arduo, de mucho trabajo, pues son muchas cosas que se fueron incrustando en el tiempo, y removerlas no ha sido fácil, y faltan muchas, pero, vale la pena cada paso.

El reiki me ha permito reencontrarme con ese ser Divino dentro de mí, independientemente del tipo de reiki, posiciones o teorías. Es el modo en que me acerco a mí misma, a mi ser interior, a esa esencia divina que forma parte de mi alma y del todo en el universo. A que ser reikista es una oportunidad de vida, para usarla en forma debida, y que aprender a serlo, es algo maravilloso. Compartir con otros, aprender, y crecer en conjunto, es un privilegio.

Las técnicas, los diferentes nombres de posiciones, resultados, son individuales, y en mi caso, la energía va a seguir sacando cada bloqueo emocional que ha incidido en mi enfermedad, hasta convertirla en una herramienta de trabajo interior, y poder transmitir mi experiencia a los demás, quizás le pueda permitir a otros reikistas ayudar a muchas personas que como yo, pasan por esta enfermedad o similares.
El reiki se constituye en una base de trabajo integral, no puntual, ya que todo lo que se hace a nivel energético es expansivo en nuestro ser, y así no toquemos los pies, solo las manos, va a donde debe ir, como la magia de una gota de agua que se extiende por la superficie quieta de un lago apacible, así tal cual, va la energía del amor, del perdón y sanación a todos los puntos de nuestro cuerpo, así no sepamos cuáles la necesitan.

Al ser amor, tiene la capacidad de sanar, pero es importante darle la intención, del perdón y de acción. De nada vale hacernos reiki si bloqueamos su acción con negativismo, pues es poner barreras, es limitar y retrasar su acción. Fluir, dejar actuar, así las dudas estén presentes, es fundamental; es un proceso lento, pero solo porque le ponemos las trabas. Quizás si yo fuera menos desconfiada a mis propias capacidades, hubiera logrado mi sanación antes, pero, supongo tampoco habría aprendido todo lo que he aprendido ahora, y al afianzar mi aprendizaje, sobre mi propia experiencia y no sobre la de los demás, me permita ser algún día realmente maestra y terapeuta. Por lo pronto, debo terminar de hacer mi camino, de construir mi presente sanando aún las heridas que quedan remanentes y fortaleciendo mi fe, mi energía y mi paciencia.

El reiki es un camino de aprendizaje en todos los sentidos. Nos permite llegar a lo más profundo de nuestras emociones, de nuestra mente y de nuestro cuerpo si así lo deseamos, implica tomar el control de nuestro ser integral, decidir sobre lo que queremos ser y cómo actuar. Aprender a entender que el poder interior está en cada uno no en los demás, ellos están para acompañarnos en nuestro camino, y este, es particular e individual.

En el momento en que aprendemos que somos un canal de energía pura, amorosa y sanadora, asumimos que debemos transmitirla del mismo modo. Al transmitir a otros esta energía en una terapia, igualmente actúa sobre sobre nosotros ayudándonos a detectar los puntos bloqueados, emociones y situaciones a seguir trabajando.

Como persona que ha padecido anorexia, he sido consciente que dejé de alimentar no solamente mi cuerpo, sino mi alma, dejé de darme amor, y respeto, permitiendo que todos los ataques posibles me llegaran y favorecieran mi deterioro físico, mental y emocional. Ahora, puesto el alto y trabajando hacia mi recuperación en los mismos niveles, voy construyendo un presente más sano, tranquilo y armonioso. Con las dificultades que el día conlleva, y aunque he pasado por etapas muy diferentes como reikista, he aprendido de cada una cosas muy valiosas, viviendo experiencias increíbles y compartirlas es lo más valioso.

Aprender, que se puede curar una enfermedad tan compleja con reiki, y complementando las terapias físicas y médicas, hace que la importancia de este, sea ese aspecto que le da lugar dentro de un esquema integral de salud, un complemento para que todo funcione. Es un integrador de las diferentes disciplinas que actúan en la sanación, las clínicas (medicina halopática), las bioenergéticas o las que se decidan, la alimentación, el modo de pensar, actuar, sentir, expresar y compartir, va cambiando mucho de cómo era antes. Me he alejado de aquellas situaciones y personas que reforzaban ese esquema destructivo, y me voy acercando a personas que me enseñan a crecer, a vivir, y a compartir momentos mucho más armónicos, y con formas de pensamiento similares.

Doy gracias al reiki por formar parte de mi vida, en forma integral y divina. Y a todos aquellos que comparten mi camino hoy.

(IV)

Cuando se acepta vivir, hay que hacerlo bien, sin importar cuanto tiempo tome, cada día ganado es una bendición. La lucha es muy grande, días muy duros, momentos realmente agobiantes viví, aceptar muchos errores, consecuencias, emociones reprimidas, sacarlas, y sobre todo, comenzar un proceso de perdón y asumir responsabilidades. Dejar de culpar a los demás es la base de poder salir del infierno y comenzar a escalar los abismos camino a un sitio seguro. Muchas veces el horizonte no se ve, los nubarrones regresan, pero, si se persiste, se logra pasar el obstáculo.

Esto es caminar, caerse, levantarse y seguir, siempre adelante. Muchas veces se siente que se retrocede, está bien, no hay porqué sentirse culpable cuando nos cansamos y el agobio invade el alma. Muchas veces lo he sentido, tantas, que ya ni se cuantas, pero siempre, al levantar la vista de la tierra, encuentro una mano que en silencio espera que me apoye, me ayuda a levantarme y a que siga mi camino.

La anorexia me enseñó que la aceptación solo puede provenir de mí misma, de mi interior, y nadie puede hacerlo por mí. Pueden aceptarme a mí, pero depende de mi conciliación interior el lograr salir avante. Ha sido muy duro, muy difícil. Implica derrumbar la muralla, barrer los escombros, percibir la soledad en su máxima expresión, el silencio en su mayor dimensión, el frío con toda la intensidad, hasta reencontrarme conmigo misma y reconocerme entera, tal como soy, sin exigirme más de lo que soy o puedo dar.

Cada día implica un esfuerzo y una recompensa, si exijo más de lo debido, pues vendrá la frustración y una caída nueva, pero levantarse es lo que vale.
Cada mañana trae su sol, su brisa, su lluvia, sus sinsabores y alegrías. Aprender a ver que todo lo que sucede a mi alrededor, no lo puedo controlar, pero sí aprender de ello, de cada persona, de cada momento, por difícil que parezca, vale la pena vivir y hacerlo bien. Es difícil romper el círculo del sufrimiento, pues es retroactivo, se alimenta de mis propios temores, miedos y culpas, pero solo perdonarme, amarme y liberarme, me deja seguir avanzando.

De ese modo, mi anorexia ha ido quedando en el pasado, y ha dejado de ser un monstruo que me atosigaba en la nuca con devorarme. Comenzó a ser mi maestra, a ser mi espejo, a reflejar lo que yo era y en lo que me había convertido, sin mentiras, sin ocultar nada. Era una imagen de 360 grados, por donde viera, estaba el reflejo de cada parte de mí, externa e internamente, y esto no es nada fácil de aceptar. Es un modo de morir lentamente, tan despacio que se niega que está sucediendo. Salir toma mucho más tiempo que entrar, pues de bajada, el peso de lo que va detrás empuja y acelera la caída, de subida, es el lastre que frena y obstaculiza la recuperación, por lo tanto, solo el liberarse de ese lastre, permite poder seguir avanzando.

La idea equivocada que al liberarse de culpas, dolores, miedos, queda el alma vacía, impide hacerlo con facilidad. Ese espacio vacio queda con ansias de una nueva vida, de amor, de perdón, queda libre para llenarlo con nuevas experiencias, y si estas, nuevamente son dolorosas, pues se repite el proceso. Día a día, poco a poco. El alimento del alma debe ir acorde con el del cuerpo. Si lo que se come nos hace daño, es porque no estamos comiendo lo que necesitamos. Ni con el amor debido.

Llegar a este punto ha implicado varias cosas: muchos diagnósticos médicos, para lograr determinar el daño y deterioro real que sufrió mi organismo tras 7 largos años de esta enfermedad, y tres buscando recuperarme con muchas terapias diferentes. Finalmente, el balance implica varias cosas a tratar, que están en curso, decisiones radicales sobre mi alimentación, proyecto de vida y futuro. Asumir que mi presente es mío y lo construyo yo, y que cada vez que me equivoque, tengo derecho a sentirme mal, ha hacer el duelo y a sanar, a perdonarme y a seguir. No aspiro a la perfección, me libre Dios de eso. Solo pretendo no repetir los errores. Cometo nuevos, y son cada vez, nuevas oportunidades de aprender.

En conclusión, la anorexia, falta de apetito y rechazo al alimento, es falta de amor y rechazo a sí mismo. Se cura, al ir aceptándose a sí mismo tal como se es, sin más, perdonarse, amarse, asumir que la vida vale la pena vivirla a cada minuto, que es un regalo, y tener la oportunidad de vivir una experiencia tan radical, tan fuerte, es un regalo de vida, para aprender a caminar con más firmeza, a gozar los pequeños milagros y detalles diarios, que la perfección no existe, el cuerpo que tenemos es perfecto, sea como sea, y es el vehículo para vivir de la mejor manera posible. Alimentar nuestra alma, corazón y cuerpo, debe ser un placer, no una obligación, y se puede lograr. Cada experiencia difícil puede ser convertida en un aprendizaje, no una derrota.

Aspectos emocionales de orígen (II)

Hay mucha gente que sobrevive a malos tratos, a vidas muy difíciles, pero tienen algo que hace la diferencia: una autoestima alta y firme. Cuando se tiene problemas de aceptación, a todo nivel es difícil sobreponerse a muchas adversidades.

Las situaciones difíciles en la infancia, van marcando parámetros que van generando las bases para tener luego terminar cayendo en cualquier problema, sea alcohol, drogas, trastornos alimenticios, o cualquier otro tipo de adicción.

Cada vez se habla más que desde el momento de la gestación, es importante hacer sentir al bebé la aceptación de su llegada. Los sentimientos de rechazo, la falta de estimulación desde este momento, y muchos sucesivos, nacimiento, crecimiento y desarrollo, van marcando pautas de comportamientos mentales y emocionales que inciden en las actitudes.

Algo que he visto común a personas anoréxicas y bulímicas, es que no están aceptadas en su entorno familiar y social tal como son, siempre hay críticas, exigencias a un tipo de actitud, resultados académicos, laborales, familiares, restricciones en uno u otro ambiente, social, familiar, etc., esto genera con el paso del tiempo, un sentimiento de auto rechazo, de culpabilidad por ser como se es, y un deseo cada vez mayor de ser otra persona. Esto facilita la identificación con ídolos (modelos, actores, religiones, grupo social) que presentan una aceptación a esa comunidad si se cumplen ciertos parámetros específicos, generalmente físicos, pocas veces valen los mentales o emocionales. Importa la imagen, y la persona que está buscando ser aceptada, comienza a adaptarse, a mimetizarse en ese ambiente. Al sentir que van siendo aceptadas, ese estímulo hace que sea creciente el deseo de estar al nivel de los demás, en el caso típico de la anorexia adolescente, donde la moda impone figuras delgadas, libertad de acción [ir a discotecas, beber, fumar, sexo libre, entre otras cosas] va presionando mucho a los chicos y chicas a comportarse de un modo que muchas veces va contrario a sus propios deseos y convicciones, pero al no ser rechazados, sino convocados a seguir participando, pasa a segundo lugar las normas de sus círculos familiares. Normas que muchas veces son restrictivas o totalmente permisivas. De un modo u otro, estar en los extremos favorece el buscar un grupo en el cual encajar y tener determinadas circunstancias que les hagan sentirse aceptados y valorados.

Deja de ser importante la salud, lo emocional, lo intelectual y se busca con desespero e inclusive de modo obsesivo el cumplir esas nuevas normas para ser ampliamente aceptado.

También se puede caer en el otro extremo de la destrucción, sostener los comportamientos de víctima a victimario, o víctima. Se pasa a ser sumisa, a depender emocionalmente de personas de carácter duro, represor y muchas veces violentos, que ratifican la poca autoestima y se perpetúa el sentimiento de culpabilidad y merecimiento del maltrato infligido, además, se incrementa el auto infligido. Comportamientos muy difíciles de aceptar y de concientizar.

La Anorexia: una visión personal (I)

Mi experiencia:

Tradicionalmente la medicina trata los trastornos de alimentación relacionándolos a una etapa definida de la vida (adolescencia) o a una profesión determinada (Modelaje).
La anorexia, tradicionalmente ha sido relacionada a estar con la última tendencia de la moda, a la juventud que quiere lucir ciertos parámetros de figura, al deseo de andar esbeltos, con comportamientos específicos, un deseo exagerado por el ejercicio, obsesión por el peso, andar pendientes de las calorías, rechazo a ciertas comidas, entre otras muchas características. ¿Pero es tan real? Les puedo asegurar que no. Esto es solo la punta del Isberg, el resto, está oculto, y muy pocos médicos están pendientes de ver debajo del agua.
Los tratamientos igualmente son restringidos, tres meses (pueden ser en una clínica), pesajes, cantidad x de comida, terapias psicológicas tradicionales, medicación encaminada a controlar la depresión y la ansiedad, terapias familiares cuando la familia acepta, y algunas variaciones mas o menos, pero hasta ahí llegan. ¿Es real? Es suficiente? No, se quedan por fuera muchos aspectos fundamentales.
Mi experiencia, que es lo que quiero compartir aquí, no se enmarca en ningún aspecto clínico promedio, y por ello no fui diagnosticada como anoréxica hasta tres años mas tarde.

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