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viernes, 30 de septiembre de 2011
domingo, 18 de septiembre de 2011
Sara cantando
Es la primera vez que Sara canta en público. El evento, la fiesta anual del colegio, ante las familias.
Se presenta con dos compañeritas, cantando a dúo y la otra al piano. El orgullo que sentí y mi familia al verla ahí parada, con mucha propiedad cantando sin que le temblara la voz, sin desafinar y muy segura de sí misma, aunque varios días antes estuviera tan ansiosa que anoche casi no durmió y parecía una mariposa revoloteando por todos lados.
Este logro, para ella es enorme, pues es demostrarse y demostrarle a todos, que una disminución auditiva resulta con un adecuado audífono, terapias e incentivos, no es ninguna limitante para lograr lo que se desea, y ella, llegó a la presentación por pasar la audición entre muchos niños más.
Una prueba más que la hipoacusia puede ser resuelta de maneras integrales, cuando se buscan las soluciones, y el canto, suple las terapias de lenguaje que por diferentes circunstancias, no ha podido tener en el último año en la forma adecuada.
El fortalecimiento a su autoestima no lo podremos medir aún, pero sin duda alguna, veremos los logros en corto tiempo.
Te amo hija mía, y tú eres quien me enseña a escuchar entre tus risas, tus cantos y tu hablar sin fin.
sábado, 3 de septiembre de 2011
La última tormenta
En la vida vamos viviendo muchos momentos difíciles. Por costumbre, contamos las tormentas que llegan, pues su incidencia es tan fuerte, que su paso deja escombros y todo revuelto, no recogemos ni limpiamos el área, lo que hace que la siguiente tormenta levanta aún más revuelo.
Generalmente ignoramos las señales, pues estamos concentrados en otras cosas menos importantes y aquellos signos que predicen la tormenta, los pasamos por alto.
Hace poco, en medio de un paseo mágico, a la llegada de El Refugio, lugar de ensueño en las laderas de la cordillera central, rincón clima tibio, brisa fresca, aroma a montañas, rodeado de palmeras, plantas y flores de vivos colores, en medio del trinar de los pajarillos y el bullicio del reencuentro de amigas de antaño, mi vista se posó en el horizonte donde las montañas dibujaban su silueta entre nubes, rayos de sol y un cielo azulado.
El viento me trajo un olor conocido: a tormenta, al divisar las nubes, de un gris azulado intenso, pude observar cómo se veía el aguacero intenso caer desde las nubes y el frente de la tormenta se dibujaba con brillos blanquecinos, pequeños trozos gris pizarra se desprendían a la velocidad con que avanzaba hacia nosotras, y los rayos y truenos comenzaban a anunciar su cercanía, brillos que mostraban siluetas suaves, pero densas.
Esta tormenta presentaba características diferentes a las que estoy acostumbrada a ver en la ciudad: el mismo hecho de estar en medio de estas montañas, lejos de edificios, ruido de carros y calles, hacía que ya fuera especial. La brisa fría pero refrescante, el brillo intenso del cielo, lleno de esas pequeñas chispas de luz que hacen que no se pueda mirar al horizonte sin cerrar los ojos un momento.
Avanzaba a gran velocidad y ya casi sobre la falda de la montaña, se perdió la vista y solo se observaba ese espectáculo de nubes danzantes, entre blancos y grises, azul cenizo que con el fulgor de los truenos, anunciaba su pronta llegada. Entre risas y carreras, las grandes gotas de lluvia nos hicieron entrar a la casa.
El refugio como bien lo dice su nombre, se volvió un bullicio de voces cantando, contando anécdotas de juventud, el olor a café recién hecho, hacía que por momentos distrajera mi atención del espectáculo que la naturaleza me ofrecía afuera. Me asomé al balcón y desde el barandal podía observar cómo se descargaba con toda intensidad el agua a nuestro alrededor. Sonaba el tejado como una batería armónica y constante, un ritmo que solo la lluvia sabe tocar. En el canal, se deslizaba el agua y caía en un sonoro chorro sobre el borde de la casa y cuando más fuerte parecía que llovía, más claras se tornaban las nubes. 

Del mismo modo en que se formó, se disipó. La diferencia, fue la claridad que quedó al final. Comenzaron a subir de entre las montañas, nubes blancas, suaves, como copos de algodón. El pasto olía a fresco, de las ramas de los árboles aún caían las cristalinas gotas y los pajarillos trinaban a voz en cuello con todas sus fuerzas. Todo tenía un nuevo brillo, el ocaso comenzó con una tarde limpia, un cielo donde las nubes comenzaron a danzar en grupos como si los ángeles hubiesen bajado a jugar con ellas y a formar figuras graciosas.
Los truenos dieron paso al trino de las mirlas, al chirrido de los grillos y al croar de las ranitas, y en medio de esta danza, el sol se ocultó mientras dibujaba sus anaranjados y dorados tonos arreboles rojizos entre las nubes. Las estrellas comenzaron a brillar tenues, tímidas y un viento frío, me hizo refugiarme en el interior de la casa.
Allí, el calor provenía no de una chimenea, sino de la amistad. Comenzamos a contar nuestras historias, y cada una, iba contando cómo fueron estos últimos años de aprendizaje, alegrías, tristezas y añoranzas. Lecciones de vida sin duda alguna, vividas con muchas diferencias y semejanzas.
En medio de tantas experiencias, surgieron testimonios del infinito amor de Dios en cada una y fueron sacudiendo en mi interior todo el dolor acumulado por años. Se presentó entonces, mi propia tormenta y al igual que la que había fotografiado, las nubes negras comenzaron a chocar, a moverse y a descargar entre lágrimas y palabras entrecortadas, todas esas situaciones represadas. Sentir a mis amigas, como las montañas imbatibles a mí alrededor, como las ramas de los árboles que se mecían suavemente para rozarme y hacerme sentir que a pesar de la tormenta, estaban allí y nada las alejaría. Finalmente, comenzó a salir esa luz que tanto buscaba en otros lugares, y que siempre estuvo allí, en mi corazón, de la mano de la Madre Auxiliadora y de ese Padre que amoroso siempre se hizo sentir y esa tarde, más que nunca.
Al igual que en la tarde el sol iluminó el panorama haciéndome observar muchos detalles maravillosos, comencé a observar entonces entre las palabras de mis amigas, esos mismos destellos de que Dios obra con sutilezas, palabras, risas, abrazos y encontré en las manos y consejos sinceros, la fuerza para dejar que la tormenta finalmente limpiara mi alma de todo lo que le oprimía. Despejar el espacio y dejarlo inundar de la palabra divina, hizo que el miedo al vacío que siempre me doblegó, se tornara en confianza, ya que entendí que jamás se estará vacía porque simplemente, Dios está allí.
Gracias a esta última, especial y fuerte tormenta, puedo decir que he renacido de entre los nubarrones, y comienzo a ver a la distancia con claridad. Gracias a mis amigas, a mis compañeras de juventud, a Dios, a María Auxiliadora, por la gracia de formar parte de una comunidad sólida, sincera, por un día más para aprender a vivir y sonreír. Por las experiencias vividas y las lecciones aprendidas y con la certeza, que cuando llegue la próxima tormenta, estaré lista para dejar que la lluvia despeje el lugar de aquello que no debe estar.
Ana Cris, 20/08/2011
lunes, 29 de agosto de 2011
Roma, 18 Ago. (Notimex).- El músico italiano Giovanni Maria Pala, estudioso del famoso cuadro "La última cena", de Leonardo Da Vinci, está convencido de que dicha pieza esconde una partitura, esconde una partitura, un réquiem que bien podría ser un himno a Dios.
Considera el investigador que a través de las hogazas de pan que se encuentran en la mesa y las manos de los comensales (Jesús y los 12 apóstoles), publicó Yahoo en su Cuaderno de Historias, un artículo de Alfred López.
Pala lo demostró trazando las cinco líneas de un pentagrama, cruzando el cuadro y marcando cada elemento (panes y manos) como una nota musical, lo cual conforma una partitura con una pieza de 40 segundos.
En el primer intento no lo logró, pero decidió estudiar más profundamente el cuadro y consideró las manos de los apóstoles como notas, además de los trozos de pan e interpretó el pentagrama de derecha a izquierda, siendo coherentes con la forma que tenía Leonardo da Vinci de escribir.
El hecho de que los apóstoles representados en el cuadro se agrupen de tres en tres, le hizo pensar en la posibilidad de que el ritmo fuera 3/4, como mucha de la música del siglo XV.
La genialidad del gran artista italiano ha llevado a creer que todas sus obras ocultan un código o mensaje, por lo que absolutamente todo lo que aparece en el cuadro, es analizado microscópicamente por muchos especialistas y cada "experto" le da una lectura y un significado diferente.
El lienzo presentado hacen que desde cualquier rama científica, religiosa o paranormal, se le den continuamente diferentes lecturas.
En el campo de la literatura también se han creado nuevas hipótesis sobre el contenido de la pintura; la mayoría se sitúan en la línea que separa lo real con la ficción y provoca que muchas personas tomen como ciertas, teorías que sólo son leyendas.
- DE:
- PARA:
Lunes, agosto 29, 2011 4:16 P.M.
Cuerpo del mensaje
Bogotá lo tiene todo en www.culturarecreacionydeporte.gov.co
Bogotá D.C, agosto 29 de 2011. Boletín 229
Respaldo a movilización solidaria con artistas amenazados
La Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, y el Instituto Distrital de las Artes, se solidariza con los integrantes de las agrupaciones amenazadas por grupos armados al margen de la ley y con la movilización que la comunidad realizará mañana martes 30 de agosto, a las 2 p.m., desde el Planetario de Bogotá hasta la Plaza de Bolívar.
La Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte, Catalina Ramírez Vallejo, enfatizó que la vida tiene que ser respetada y recordó que los derechos culturales hacen parte indisociable de los derechos humanos. "Los derechos culturales están consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que en su artículo 27 asegura que 'Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten'. Vulnerar el derecho a su ejercicio es tan grave para una sociedad y para cada persona como violar cualquier otro de sus derechos y, por eso, respaldamos las acciones ciudadanas que dentro del marco legal se adelanten para su defensa y cabal ejercicio".
En consonancia con las medidas adoptadas por la Alcaldía Mayor para la protección de la vida de quienes conforman las doce organizaciones culturales amenazadas en las localidades de Bosa, Kennedy, Ciudad Bolívar y Tunjuelito, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte reconoce esta marcha como una expresión ciudadana de apoyo al libre ejercicio de los derechos culturales.
La Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte invita a toda la ciudadanía a ser solidaria con los creadores afectados.
¿Dónde y cuándo?
Planetario de Bogotá (Cl 26 N° 5-93)*
Martes 30 de agosto
Hora de encuentro: 12:00 del mediodía
Inicio de la Marcha: 2:00 p.m.
*Recorrido irá desde el Planetario hasta la Plaza de Bolívar
Planetario de Bogotá (Cl 26 N° 5-93)*
Martes 30 de agosto
Hora de encuentro: 12:00 del mediodía
Inicio de la Marcha: 2:00 p.m.
*Recorrido irá desde el Planetario hasta la Plaza de Bolívar
Equipo de Comunicaciones Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte
Tel: 3274850 Ext 536- 535
Adriana Padilla Cel: 311 2598396- Fredy Avila Cel: 313 4566554-Diego Guerrero 3202711084
Consulte toda nuestra programación en: www.culturarecreacionydeporte.gov.co
o escribanos a: prensasecretariadecultura@scrd.gov.co
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martes, 12 de julio de 2011
domingo, 3 de julio de 2011
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