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jueves, 23 de abril de 2009

La mirada del búho



28-12-08

Soy tu búho interior, aquel que todo lo puede mirar sin temor, estoy dentro de ti y no me has visto, pero yo sí a ti. Conozco tu interior, conozco tu fuerza, conozco tu esencia, y te he de traer aquí, a mi lugar. Traeré tus ojos hacia mí, hacia ti, a tu interior, las respuestas que buscas están aquí. En el centro, en el universo mismo que constituye tú ser interior.

Tu conexión con tu ser supremo se ha roto, por miedos, por temores, por dudas, por malos amores y por egos. Apegos, como les llaman, que no es otra cosa que la necesidad de sentirte parte de algo, de un proceso de aceptación que es equivocado a tu naturaleza libre. No puedes mirar ni buscar en otros lo q está dentro de ti por natura, por derecho propio. Pero el temor con q has sido criada, hace q huyas de ti misma, no te reconoces porque no te enseñaron a amarte sino a sufrirte, a aceptar que viniste a sufrir para ganar la aceptación de tu familia, de la sociedad y de Dios.
Quién ha dicho que tu estructura está dada por los demás? Es una careta, una máscara, una faceta que oculta tu verdadero rostro. No te reconoces porque no te has visto, para ello, debes eliminar cada máscara que tienes, cada gesto impuesto o creado por seguir el juego del momento, en contra de tu sentir, de tu vivir, de tu pensar. Has dejado dominar tu interior por la mente, ésta controla hasta el brillo de tu mirada, el tono de tu voz, todo en ti, no está libre tu ser dentro de ti, está enjaulado. Recuerdas hoy mis alas extendidas mirándote de frente? Esa eres tú, así, libre, poderosa, y con la capacidad de ver 360 grados dentro de ti. Pero has de hacerlo, así tengas miedo, así temas romper tu interior mas de lo que crees está.

Debes mirar cada rincón, y observar, verás que tienes muchas cosas que remover, no te servirá sacar algunas, deberás remover todo. Tus sentidos, tus amores, tus tristezas, tus apegos, tus encuentros y desencuentros, aquello que consideras valido para ti, no significa nada en el espacio ni para el universo. Las bases de tu construcción están podridas, porque tienen piedras de rabia, de dolor, de venganza, de tristeza, has dejado fuera el amor porque te dijeron q no lo merecías, y lo has creído, ingenuamente, torpemente, has construido una imagen q no corresponde a tu ser superior, por eso estas enferma, por eso tu ser interior está atrapado y puja por salir, y la lucha te está matando. Vas a dejarle morir? Si muere tu cuerpo, él será libre, pero incompleto, porque no ha sido liberado de las cargas que le has puesto. Así que, cueste lo que cuete, deberás remover todo en tu interior. Cada sentimiento, cada momento, cada ámbito, y cada hábito, cada conexión con los que amas, y dejar y perdonarte por cada ser q se ah ido y te has sentido traicionada, no hay traición en quién se va, hay traición cuando crees que lo hizo sin ti, por tu dependencia, por tu miedo, por tu falta de amor.

Has tornado tu ser en un remolino que destruye, mas no construye. Ha llegado el momento, entre que tu ser superior lleva a tu águila dorada a su nido para que sacando su corazón lo vuelva a fundir y el tiempo q deberás dedicar a tumbar todo dentro de ti. Una implosión es necesaria y urge. No puede quedar nada intacto, y luego remover los escombros. Como el castillo del fondo del mar, al que Tiara, el delfín te llevó hace meses. Allí, podrás volver, pero termina de destruir. No puedes seguir construyendo falsamente sobre cimientos débiles, con dudas, por cumplir, por satisfacer a otros, por hacer un papel en un teatro que no te corresponde.
Solo puedes protagonizar tu propia historia y ser parte de ti misma, si dejas libre el espacio interior para que la conexión final entre el superior y tu escenas de den libremente, sin ataduras, hiladas por el amor incondicional y eterno que rige el universo. Ni la sabiduría de tantos estudios, de tantas habilidades te sirve ahora. Abrir cada resquicio de tu ser, así duela, debe ser AHORA.

Toma mi mirada, fija, sin parpadear, con la capacidad de ver todo, sin dejar un resquicio sin analizar, y limpia, toma el fuego dorado de tu base y con él ilumina tu interior, debe quedar vacio, pero este vacio no es soledad, es creación, no es muerte, es vida, hazlo, sin importar lo que duela, porque cada lágrima es y ha sido, para libre tu alma de estas pesadas cargas que te has impuesto solo por cumplir el papel q los demás te dicen y tu has aceptado creyendo q es lo adecuado. Te matas d esta manera y asesinas a tu ser interior. Asesinas y acusas de asesino a otro? Has permitido y has dejado que cada uno de los q han llegado a tu vida, anule una parte de ti, tomen de ti libremente lo que das, lo que eres y lo que vales, y no dejas nada a cambio para ti. Por eso duele la soledad que vives, por eso rompes a llorar ante el silencio, y no escuchas a tu interior diciéndote que debes ingresar ahora, ya, a ti misma.
Si deseas volar de nuevo, debes hacerlo sin lastres, sin miedos, sin dudas, saca tus cimientos fuera, desecha todo, recompone, reconstruye, transmuta y entonces podrás fundirte con tu fénix en un solo ser, donde todo será maravilloso y encontrar finalmente el estado al que anhelas llegar. Terminará tu viaje de siglos buscando entre arcadas, casa, hechiceros, ires y venires, aprendizajes y muertes, no has aprendido, pero ahora, conscientemente, debes hacerlo, de lo contario, una vez más, te has fallado a ti misma.

Los demás han cumplido su papel, su parte en el teatro, han jugado su juego, y tú... no has asumido lo que te toca, has dejado de ser por ser lo que no eres, cómo vas a saber cual es tu rostro? Tu mirada? Tu piel? Sino te reconoces al mirarte al espejo? Cada vez q te miras y dices... no soy yo... es porque no sabes ni quien eres, así que mira adentro.

Toma mi mirada, que está siempre dispuesta para ti. Toma mis alas, para abrigarte y llevarte con mi vuelo silente a cada rincón. Vamos a despejar juntos este interior lleno de basura, de conocimientos fatuos, de elementos extraños y siembras estériles, vamos a crear, a recrear, a volver a darle espacio a la fe y a la vida, a morir y a renacer. Juntos, y así, podrás volver a mirar el mundo con tus ojos sin dolor, sin que ardan, y podrás escuchar los mensajes.

Fuego abrazador



Fuego abrazador que consumes la rama seca
La envuelves, la besas, la acaricias, La transformas
Cruje ante tu fuerza, se resiste, se contorsiona
Pero al final, la doblegas,
Y antes de que muera transformada en cenizas
Brilla con todo el fulgor de una braza ardiente

Tómame como si fuera una rama
Llena de costras en mi alma
Llena de heridas sanadas con dolor cristalizado
Que en forma de viejas cicatrices como de un roble centenario
Esperan ser purificadas y transformadas en esencia pura

Poder purificador,
Fuego, que comienzas tenue, suave, buscando resquicios
Acomodas las flamas a los espacios, y los llenas en silencio,
El crepitar y la inusitada fuerza que tomas en un suspiro
Llena de calor, humo, olor y cenizas el espacio

No hay material que se te pueda resistir
El papel se doblega crispándose y desasiéndose rápidamente,
Ennegrecido y volátil
Se disuelve ante un nuevo toque de brisa caliente.

Tu magia disfrazada en un velón
De mil formas, colores y aromas,
Adornando momentos, mesas y rincones,
Siempre, es junto a tu brillo y tu sutileza,
Que cedemos como niños
Al ver como la dura cera se derrite sin resistencia

Dejo en el centro de mi misma
Esa chispa divina que el fuego iniciador del universo
Sembró antaño
Para iluminar mi camino
Purificar mi pensamiento
Y transformar mi destino

Transmútame como a la vieja y gruesa rama de encino en el hogar
Hazme crujir como piñas de pino en la chimenea,
Que se abren sin resistencia dejando ver el brillo de una flor de fuego,
Para dejar escapar el envolvente olor
Que atrapan en cada una de sus escamas

Conjuga tu poder transformador, purificador
Y lléname de energía, de fuerza y de poder
Para cambiar todo aquello que como viejas costras resinosas
Me impiden remontar el vuelo libre
Cual chispas danzantes que se elevan en un haz de luz
En medio de una hermosa fogata
A la luz de luna

viernes, 10 de abril de 2009

Anorexia y reiki (V)

Mi anorexia y el Reiki:
En medio de la búsqueda de respuestas, encontré el reiki, o me encontró a mí. Mi médico me inició para darme la herramienta para seguir avanzando en mi sanación.
Ya que la parte emocional en la anorexia es el 90% del problema, la mejor solución es enfrentarlos, aprender a conocerlos, no esconderlos con medicamentos, eso solo posterga la situación.

El reiki, a lo largo de estos años, ya cuatro en este maravilloso camino, y los distintos niveles, hasta la maestría, me han permitido trabajar muy internamente, cada vez mas, estas raíces. Si mis emociones eran un caos, mi salud física solo era el reflejo de esta. Los tratamientos físicos, solo se volvieron paleativos del problema real.

En el nivel I, aprendí el autotratamiento, pero me generaba mucha angustia, lloraba todo el tiempo, y no tenía más que mi psicóloga para hablar de esto. No conocía el foro, pero supongo era lo que debía ser en el momento. Un trabajo en solitario, muy difícil. Con el tiempo, avanzando lentamente, llenándome de preguntas, llegó el nivel II, ahondando mucho más en mi interior. Finalmente, los resultados comenzaron a verse, lentamente, hubo mejoría física, un poco más de estabilidad, que me permitió salir del riesgo clínico.

Pero aún persistía mucho de la enfermedad a nivel emocional, y llegó la maestría. Ha sido muy dura esta última etapa, muy larga, pero muy valiosa. Con el reiki he aprendido que las enfermedades son respuesta de muchas situaciones, que se influyen internamente de las externas, y todo tiene una relación directa. Somos un todo, un conjunto, no un montón de partes con refacciones intercambiables.
El maravillo ser complejo y completo que somos, merece todo nuestro amor y respeto. El reiki, al conocer su origen, y digo, el divino, no el terrenal, me ha ayudado a comprender donde están radicadas mis fallas, a aceptarme como ser humano íntegro, hija de Dios con todo su esplendor y generosidad hacia mí, y que las fallas que he tenido, han repercutido en mi parte física. Al ir aprendiendo a conocerme, mis chackras, su funcionamiento, estabilidad, relaciones con órganos vitales y demás, a que formo parte del universo, tan importante como el sol o como un grano de arena, me ha permitido evolucionar y ayudar a sanarme.

Es un camino difícil, arduo, de mucho trabajo, pues son muchas cosas que se fueron incrustando en el tiempo, y removerlas no ha sido fácil, y faltan muchas, pero, vale la pena cada paso.

El reiki me ha permito reencontrarme con ese ser Divino dentro de mí, independientemente del tipo de reiki, posiciones o teorías. Es el modo en que me acerco a mí misma, a mi ser interior, a esa esencia divina que forma parte de mi alma y del todo en el universo. A que ser reikista es una oportunidad de vida, para usarla en forma debida, y que aprender a serlo, es algo maravilloso. Compartir con otros, aprender, y crecer en conjunto, es un privilegio.

Las técnicas, los diferentes nombres de posiciones, resultados, son individuales, y en mi caso, la energía va a seguir sacando cada bloqueo emocional que ha incidido en mi enfermedad, hasta convertirla en una herramienta de trabajo interior, y poder transmitir mi experiencia a los demás, quizás le pueda permitir a otros reikistas ayudar a muchas personas que como yo, pasan por esta enfermedad o similares.
El reiki se constituye en una base de trabajo integral, no puntual, ya que todo lo que se hace a nivel energético es expansivo en nuestro ser, y así no toquemos los pies, solo las manos, va a donde debe ir, como la magia de una gota de agua que se extiende por la superficie quieta de un lago apacible, así tal cual, va la energía del amor, del perdón y sanación a todos los puntos de nuestro cuerpo, así no sepamos cuáles la necesitan.

Al ser amor, tiene la capacidad de sanar, pero es importante darle la intención, del perdón y de acción. De nada vale hacernos reiki si bloqueamos su acción con negativismo, pues es poner barreras, es limitar y retrasar su acción. Fluir, dejar actuar, así las dudas estén presentes, es fundamental; es un proceso lento, pero solo porque le ponemos las trabas. Quizás si yo fuera menos desconfiada a mis propias capacidades, hubiera logrado mi sanación antes, pero, supongo tampoco habría aprendido todo lo que he aprendido ahora, y al afianzar mi aprendizaje, sobre mi propia experiencia y no sobre la de los demás, me permita ser algún día realmente maestra y terapeuta. Por lo pronto, debo terminar de hacer mi camino, de construir mi presente sanando aún las heridas que quedan remanentes y fortaleciendo mi fe, mi energía y mi paciencia.

El reiki es un camino de aprendizaje en todos los sentidos. Nos permite llegar a lo más profundo de nuestras emociones, de nuestra mente y de nuestro cuerpo si así lo deseamos, implica tomar el control de nuestro ser integral, decidir sobre lo que queremos ser y cómo actuar. Aprender a entender que el poder interior está en cada uno no en los demás, ellos están para acompañarnos en nuestro camino, y este, es particular e individual.

En el momento en que aprendemos que somos un canal de energía pura, amorosa y sanadora, asumimos que debemos transmitirla del mismo modo. Al transmitir a otros esta energía en una terapia, igualmente actúa sobre sobre nosotros ayudándonos a detectar los puntos bloqueados, emociones y situaciones a seguir trabajando.

Como persona que ha padecido anorexia, he sido consciente que dejé de alimentar no solamente mi cuerpo, sino mi alma, dejé de darme amor, y respeto, permitiendo que todos los ataques posibles me llegaran y favorecieran mi deterioro físico, mental y emocional. Ahora, puesto el alto y trabajando hacia mi recuperación en los mismos niveles, voy construyendo un presente más sano, tranquilo y armonioso. Con las dificultades que el día conlleva, y aunque he pasado por etapas muy diferentes como reikista, he aprendido de cada una cosas muy valiosas, viviendo experiencias increíbles y compartirlas es lo más valioso.

Aprender, que se puede curar una enfermedad tan compleja con reiki, y complementando las terapias físicas y médicas, hace que la importancia de este, sea ese aspecto que le da lugar dentro de un esquema integral de salud, un complemento para que todo funcione. Es un integrador de las diferentes disciplinas que actúan en la sanación, las clínicas (medicina halopática), las bioenergéticas o las que se decidan, la alimentación, el modo de pensar, actuar, sentir, expresar y compartir, va cambiando mucho de cómo era antes. Me he alejado de aquellas situaciones y personas que reforzaban ese esquema destructivo, y me voy acercando a personas que me enseñan a crecer, a vivir, y a compartir momentos mucho más armónicos, y con formas de pensamiento similares.

Doy gracias al reiki por formar parte de mi vida, en forma integral y divina. Y a todos aquellos que comparten mi camino hoy.

(IV)

Cuando se acepta vivir, hay que hacerlo bien, sin importar cuanto tiempo tome, cada día ganado es una bendición. La lucha es muy grande, días muy duros, momentos realmente agobiantes viví, aceptar muchos errores, consecuencias, emociones reprimidas, sacarlas, y sobre todo, comenzar un proceso de perdón y asumir responsabilidades. Dejar de culpar a los demás es la base de poder salir del infierno y comenzar a escalar los abismos camino a un sitio seguro. Muchas veces el horizonte no se ve, los nubarrones regresan, pero, si se persiste, se logra pasar el obstáculo.

Esto es caminar, caerse, levantarse y seguir, siempre adelante. Muchas veces se siente que se retrocede, está bien, no hay porqué sentirse culpable cuando nos cansamos y el agobio invade el alma. Muchas veces lo he sentido, tantas, que ya ni se cuantas, pero siempre, al levantar la vista de la tierra, encuentro una mano que en silencio espera que me apoye, me ayuda a levantarme y a que siga mi camino.

La anorexia me enseñó que la aceptación solo puede provenir de mí misma, de mi interior, y nadie puede hacerlo por mí. Pueden aceptarme a mí, pero depende de mi conciliación interior el lograr salir avante. Ha sido muy duro, muy difícil. Implica derrumbar la muralla, barrer los escombros, percibir la soledad en su máxima expresión, el silencio en su mayor dimensión, el frío con toda la intensidad, hasta reencontrarme conmigo misma y reconocerme entera, tal como soy, sin exigirme más de lo que soy o puedo dar.

Cada día implica un esfuerzo y una recompensa, si exijo más de lo debido, pues vendrá la frustración y una caída nueva, pero levantarse es lo que vale.
Cada mañana trae su sol, su brisa, su lluvia, sus sinsabores y alegrías. Aprender a ver que todo lo que sucede a mi alrededor, no lo puedo controlar, pero sí aprender de ello, de cada persona, de cada momento, por difícil que parezca, vale la pena vivir y hacerlo bien. Es difícil romper el círculo del sufrimiento, pues es retroactivo, se alimenta de mis propios temores, miedos y culpas, pero solo perdonarme, amarme y liberarme, me deja seguir avanzando.

De ese modo, mi anorexia ha ido quedando en el pasado, y ha dejado de ser un monstruo que me atosigaba en la nuca con devorarme. Comenzó a ser mi maestra, a ser mi espejo, a reflejar lo que yo era y en lo que me había convertido, sin mentiras, sin ocultar nada. Era una imagen de 360 grados, por donde viera, estaba el reflejo de cada parte de mí, externa e internamente, y esto no es nada fácil de aceptar. Es un modo de morir lentamente, tan despacio que se niega que está sucediendo. Salir toma mucho más tiempo que entrar, pues de bajada, el peso de lo que va detrás empuja y acelera la caída, de subida, es el lastre que frena y obstaculiza la recuperación, por lo tanto, solo el liberarse de ese lastre, permite poder seguir avanzando.

La idea equivocada que al liberarse de culpas, dolores, miedos, queda el alma vacía, impide hacerlo con facilidad. Ese espacio vacio queda con ansias de una nueva vida, de amor, de perdón, queda libre para llenarlo con nuevas experiencias, y si estas, nuevamente son dolorosas, pues se repite el proceso. Día a día, poco a poco. El alimento del alma debe ir acorde con el del cuerpo. Si lo que se come nos hace daño, es porque no estamos comiendo lo que necesitamos. Ni con el amor debido.

Llegar a este punto ha implicado varias cosas: muchos diagnósticos médicos, para lograr determinar el daño y deterioro real que sufrió mi organismo tras 7 largos años de esta enfermedad, y tres buscando recuperarme con muchas terapias diferentes. Finalmente, el balance implica varias cosas a tratar, que están en curso, decisiones radicales sobre mi alimentación, proyecto de vida y futuro. Asumir que mi presente es mío y lo construyo yo, y que cada vez que me equivoque, tengo derecho a sentirme mal, ha hacer el duelo y a sanar, a perdonarme y a seguir. No aspiro a la perfección, me libre Dios de eso. Solo pretendo no repetir los errores. Cometo nuevos, y son cada vez, nuevas oportunidades de aprender.

En conclusión, la anorexia, falta de apetito y rechazo al alimento, es falta de amor y rechazo a sí mismo. Se cura, al ir aceptándose a sí mismo tal como se es, sin más, perdonarse, amarse, asumir que la vida vale la pena vivirla a cada minuto, que es un regalo, y tener la oportunidad de vivir una experiencia tan radical, tan fuerte, es un regalo de vida, para aprender a caminar con más firmeza, a gozar los pequeños milagros y detalles diarios, que la perfección no existe, el cuerpo que tenemos es perfecto, sea como sea, y es el vehículo para vivir de la mejor manera posible. Alimentar nuestra alma, corazón y cuerpo, debe ser un placer, no una obligación, y se puede lograr. Cada experiencia difícil puede ser convertida en un aprendizaje, no una derrota.

Aspectos emocionales de orígen (II)

Hay mucha gente que sobrevive a malos tratos, a vidas muy difíciles, pero tienen algo que hace la diferencia: una autoestima alta y firme. Cuando se tiene problemas de aceptación, a todo nivel es difícil sobreponerse a muchas adversidades.

Las situaciones difíciles en la infancia, van marcando parámetros que van generando las bases para tener luego terminar cayendo en cualquier problema, sea alcohol, drogas, trastornos alimenticios, o cualquier otro tipo de adicción.

Cada vez se habla más que desde el momento de la gestación, es importante hacer sentir al bebé la aceptación de su llegada. Los sentimientos de rechazo, la falta de estimulación desde este momento, y muchos sucesivos, nacimiento, crecimiento y desarrollo, van marcando pautas de comportamientos mentales y emocionales que inciden en las actitudes.

Algo que he visto común a personas anoréxicas y bulímicas, es que no están aceptadas en su entorno familiar y social tal como son, siempre hay críticas, exigencias a un tipo de actitud, resultados académicos, laborales, familiares, restricciones en uno u otro ambiente, social, familiar, etc., esto genera con el paso del tiempo, un sentimiento de auto rechazo, de culpabilidad por ser como se es, y un deseo cada vez mayor de ser otra persona. Esto facilita la identificación con ídolos (modelos, actores, religiones, grupo social) que presentan una aceptación a esa comunidad si se cumplen ciertos parámetros específicos, generalmente físicos, pocas veces valen los mentales o emocionales. Importa la imagen, y la persona que está buscando ser aceptada, comienza a adaptarse, a mimetizarse en ese ambiente. Al sentir que van siendo aceptadas, ese estímulo hace que sea creciente el deseo de estar al nivel de los demás, en el caso típico de la anorexia adolescente, donde la moda impone figuras delgadas, libertad de acción [ir a discotecas, beber, fumar, sexo libre, entre otras cosas] va presionando mucho a los chicos y chicas a comportarse de un modo que muchas veces va contrario a sus propios deseos y convicciones, pero al no ser rechazados, sino convocados a seguir participando, pasa a segundo lugar las normas de sus círculos familiares. Normas que muchas veces son restrictivas o totalmente permisivas. De un modo u otro, estar en los extremos favorece el buscar un grupo en el cual encajar y tener determinadas circunstancias que les hagan sentirse aceptados y valorados.

Deja de ser importante la salud, lo emocional, lo intelectual y se busca con desespero e inclusive de modo obsesivo el cumplir esas nuevas normas para ser ampliamente aceptado.

También se puede caer en el otro extremo de la destrucción, sostener los comportamientos de víctima a victimario, o víctima. Se pasa a ser sumisa, a depender emocionalmente de personas de carácter duro, represor y muchas veces violentos, que ratifican la poca autoestima y se perpetúa el sentimiento de culpabilidad y merecimiento del maltrato infligido, además, se incrementa el auto infligido. Comportamientos muy difíciles de aceptar y de concientizar.

La Anorexia: una visión personal (I)

Mi experiencia:

Tradicionalmente la medicina trata los trastornos de alimentación relacionándolos a una etapa definida de la vida (adolescencia) o a una profesión determinada (Modelaje).
La anorexia, tradicionalmente ha sido relacionada a estar con la última tendencia de la moda, a la juventud que quiere lucir ciertos parámetros de figura, al deseo de andar esbeltos, con comportamientos específicos, un deseo exagerado por el ejercicio, obsesión por el peso, andar pendientes de las calorías, rechazo a ciertas comidas, entre otras muchas características. ¿Pero es tan real? Les puedo asegurar que no. Esto es solo la punta del Isberg, el resto, está oculto, y muy pocos médicos están pendientes de ver debajo del agua.
Los tratamientos igualmente son restringidos, tres meses (pueden ser en una clínica), pesajes, cantidad x de comida, terapias psicológicas tradicionales, medicación encaminada a controlar la depresión y la ansiedad, terapias familiares cuando la familia acepta, y algunas variaciones mas o menos, pero hasta ahí llegan. ¿Es real? Es suficiente? No, se quedan por fuera muchos aspectos fundamentales.
Mi experiencia, que es lo que quiero compartir aquí, no se enmarca en ningún aspecto clínico promedio, y por ello no fui diagnosticada como anoréxica hasta tres años mas tarde.

domingo, 5 de abril de 2009

Te extraño

En el silencio que me envuelve,
donde la ausencia de tu voz
llena el espacio vacío,
te extraño.

En la penumbra que marca mi sendero,
donde las sombras que desdibujan tu figura,
te extraño.

Al pasar cada día,
y la distancia entre los dos aumenta,
te extraño.

En el paso del tiempo, implacable, sin compasión
va marcando con su tic tac el pulso de mi corazón,
allí, también te extraño.

Donde mis pasos ya no tienen el compaz
de tus pasos al caminar,
donde mis manos ya no rozan las tuyas
y mis ojos ya no encuentran tu mirar,
te extraño.

Cuando la lluvia cae
y se confunde con mis lágrimas,
y solo ella sabe distingirlas,
entre su tibieza y frialdad,
hacen en mi alma brotar
los recuerdos, los momentos
los sueños y las esperanzas,
que el destino cortó.

En ese instante, te extraño.

Te extraño y duele
ver que cada día,
te vuelves más extraño.

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