Translate

sábado, 13 de junio de 2009

El paseo

24 May, 2007

Voy en uno de mis paseos favoritos, caminando descalza por la playa, sintiendo la brisa matutina y cálida llenarme de energía, prefiero las horas donde despunta el alba, hay magia, hay algo que me envuelve, me atrae, el silencio, el olor, el amanecer.

Tiene algo, colores, sueños, ilusiones por descubrir.

Hay un viejo rincón de la playa que me encanta, es un suave terreno ondulado, sube una colina levemente inclinada y el mar se mete tan suave, arma un pequeño remanso donde puedo jugar con mis piel descalsos, mecer el agua ver como se escabulle entre mis dedos, me puedo sumergir a placer, y ver como al quedarme quieta, se calma la superficie.

De pronto, sale tenuemente el sol, y a la distancia, se forma un brillo casi encegecedor, parece un cristal, uno de mil colores y mil facetas, quedo ensibismada, me da hasta miedo respirar porque temo romper el encanto, es fugaz, es un momento eterno y frágil, la superficie del mar parece entender la importancia del momento y se queda en calma, las olas apenas si se mecen, las crestas, atrapan ávidas los colores que refulgen de este cristal.

Pasa, queda un color, queda una visión, y con ella, emprendo el regreso a casa. Hoy veo el día con ese color, pero pensando siempre en ese cristal.

Al final del día, prometo regresar al amanecer, y así, voy día a día, cada mañana, al despuntar el alba, y cada día, es una faceta nueva, un color nuevo, con el tiempo, voy con la pregunta.... cuál faceta veré hoy? cuál color tendré ?

Voy entendiendo, que el día me dá el cristal para ver una faceta nueva, y voy tratando de ver si es posible que se repitan, y no, no es posible.

Una mañana, como siempre, voy camino a mi remanso, quizas un poco más de prisa que de costumbre, y de pronto, veo que ha pasado el momento, he perdido el cristal de hoy, he perdido la faceta de hoy, el color, la ilusión. Regreso apesadumbrada, recriminándome por no haberme ido a tiempo, no me doy cuenta que voy llorando.

En el camino, me encuentro con un niño q busca caracolas de colores, y me dice, porque lloras? le digo, - hoy perdí mi cristal de colores para ver el sol,
y me dice con una sonrisa y un brillo en sus ojos... - No, ahí está ¡¡¡
- no puede ser, perdí el momento del alba, solo se vé en ese instante,
- no, -y toca mi rostro con sus manitas suaves, llena de arena-, mira, está aquí, está en tus ojos.

Quedo perpleja, en mis ojos ?
- si, el cristal brilla con la luz del sol en tus ojos, y ves solo el color que tu quieres ver, para verlos todos, solo deja que gire y brille en sus mil facetas, podrás ver entonces que todo a tu alrededor tiene brillo, color, sabor, olor e ilusión. Mira, - me muestra sus bolsillos llenos de conchitas... cada una es diferente, pero para mi padre, todas son iguales para mi madre, son basura, para mí, son tesoros, para tí, el color del sol al amanecer, son tus juegos, busca ese cristal de colores y de mil caras dentro de tí, no le des al sol un solo color, tus lágrimas brillan con mil destellos, y una gota entre sus deditos brillaba como un diamante, con mil rayos fulgurantes que se deshicieron al calor de su piel

Vaya lección aprendí hoy, si quiero ver la vida con colores, debo mirar el cristal de las mil facetas como si fuera una, no mirar cada una en forma independiente, porque así, solo veré lo que yo quiero ver y dejaré de ver lo que quiero ver. No puedo llorar porque una faceta no la veo, siempre habrá el momento oportuno para ver cada una y todas en el fondo de la sonrisa de un niño y en el brillo de una lágrima

No hay comentarios:

Follow by Email

Buscar este blog