Translate

viernes, 10 de abril de 2009

Anorexia y reiki (V)

Mi anorexia y el Reiki:
En medio de la búsqueda de respuestas, encontré el reiki, o me encontró a mí. Mi médico me inició para darme la herramienta para seguir avanzando en mi sanación.
Ya que la parte emocional en la anorexia es el 90% del problema, la mejor solución es enfrentarlos, aprender a conocerlos, no esconderlos con medicamentos, eso solo posterga la situación.

El reiki, a lo largo de estos años, ya cuatro en este maravilloso camino, y los distintos niveles, hasta la maestría, me han permitido trabajar muy internamente, cada vez mas, estas raíces. Si mis emociones eran un caos, mi salud física solo era el reflejo de esta. Los tratamientos físicos, solo se volvieron paleativos del problema real.

En el nivel I, aprendí el autotratamiento, pero me generaba mucha angustia, lloraba todo el tiempo, y no tenía más que mi psicóloga para hablar de esto. No conocía el foro, pero supongo era lo que debía ser en el momento. Un trabajo en solitario, muy difícil. Con el tiempo, avanzando lentamente, llenándome de preguntas, llegó el nivel II, ahondando mucho más en mi interior. Finalmente, los resultados comenzaron a verse, lentamente, hubo mejoría física, un poco más de estabilidad, que me permitió salir del riesgo clínico.

Pero aún persistía mucho de la enfermedad a nivel emocional, y llegó la maestría. Ha sido muy dura esta última etapa, muy larga, pero muy valiosa. Con el reiki he aprendido que las enfermedades son respuesta de muchas situaciones, que se influyen internamente de las externas, y todo tiene una relación directa. Somos un todo, un conjunto, no un montón de partes con refacciones intercambiables.
El maravillo ser complejo y completo que somos, merece todo nuestro amor y respeto. El reiki, al conocer su origen, y digo, el divino, no el terrenal, me ha ayudado a comprender donde están radicadas mis fallas, a aceptarme como ser humano íntegro, hija de Dios con todo su esplendor y generosidad hacia mí, y que las fallas que he tenido, han repercutido en mi parte física. Al ir aprendiendo a conocerme, mis chackras, su funcionamiento, estabilidad, relaciones con órganos vitales y demás, a que formo parte del universo, tan importante como el sol o como un grano de arena, me ha permitido evolucionar y ayudar a sanarme.

Es un camino difícil, arduo, de mucho trabajo, pues son muchas cosas que se fueron incrustando en el tiempo, y removerlas no ha sido fácil, y faltan muchas, pero, vale la pena cada paso.

El reiki me ha permito reencontrarme con ese ser Divino dentro de mí, independientemente del tipo de reiki, posiciones o teorías. Es el modo en que me acerco a mí misma, a mi ser interior, a esa esencia divina que forma parte de mi alma y del todo en el universo. A que ser reikista es una oportunidad de vida, para usarla en forma debida, y que aprender a serlo, es algo maravilloso. Compartir con otros, aprender, y crecer en conjunto, es un privilegio.

Las técnicas, los diferentes nombres de posiciones, resultados, son individuales, y en mi caso, la energía va a seguir sacando cada bloqueo emocional que ha incidido en mi enfermedad, hasta convertirla en una herramienta de trabajo interior, y poder transmitir mi experiencia a los demás, quizás le pueda permitir a otros reikistas ayudar a muchas personas que como yo, pasan por esta enfermedad o similares.
El reiki se constituye en una base de trabajo integral, no puntual, ya que todo lo que se hace a nivel energético es expansivo en nuestro ser, y así no toquemos los pies, solo las manos, va a donde debe ir, como la magia de una gota de agua que se extiende por la superficie quieta de un lago apacible, así tal cual, va la energía del amor, del perdón y sanación a todos los puntos de nuestro cuerpo, así no sepamos cuáles la necesitan.

Al ser amor, tiene la capacidad de sanar, pero es importante darle la intención, del perdón y de acción. De nada vale hacernos reiki si bloqueamos su acción con negativismo, pues es poner barreras, es limitar y retrasar su acción. Fluir, dejar actuar, así las dudas estén presentes, es fundamental; es un proceso lento, pero solo porque le ponemos las trabas. Quizás si yo fuera menos desconfiada a mis propias capacidades, hubiera logrado mi sanación antes, pero, supongo tampoco habría aprendido todo lo que he aprendido ahora, y al afianzar mi aprendizaje, sobre mi propia experiencia y no sobre la de los demás, me permita ser algún día realmente maestra y terapeuta. Por lo pronto, debo terminar de hacer mi camino, de construir mi presente sanando aún las heridas que quedan remanentes y fortaleciendo mi fe, mi energía y mi paciencia.

El reiki es un camino de aprendizaje en todos los sentidos. Nos permite llegar a lo más profundo de nuestras emociones, de nuestra mente y de nuestro cuerpo si así lo deseamos, implica tomar el control de nuestro ser integral, decidir sobre lo que queremos ser y cómo actuar. Aprender a entender que el poder interior está en cada uno no en los demás, ellos están para acompañarnos en nuestro camino, y este, es particular e individual.

En el momento en que aprendemos que somos un canal de energía pura, amorosa y sanadora, asumimos que debemos transmitirla del mismo modo. Al transmitir a otros esta energía en una terapia, igualmente actúa sobre sobre nosotros ayudándonos a detectar los puntos bloqueados, emociones y situaciones a seguir trabajando.

Como persona que ha padecido anorexia, he sido consciente que dejé de alimentar no solamente mi cuerpo, sino mi alma, dejé de darme amor, y respeto, permitiendo que todos los ataques posibles me llegaran y favorecieran mi deterioro físico, mental y emocional. Ahora, puesto el alto y trabajando hacia mi recuperación en los mismos niveles, voy construyendo un presente más sano, tranquilo y armonioso. Con las dificultades que el día conlleva, y aunque he pasado por etapas muy diferentes como reikista, he aprendido de cada una cosas muy valiosas, viviendo experiencias increíbles y compartirlas es lo más valioso.

Aprender, que se puede curar una enfermedad tan compleja con reiki, y complementando las terapias físicas y médicas, hace que la importancia de este, sea ese aspecto que le da lugar dentro de un esquema integral de salud, un complemento para que todo funcione. Es un integrador de las diferentes disciplinas que actúan en la sanación, las clínicas (medicina halopática), las bioenergéticas o las que se decidan, la alimentación, el modo de pensar, actuar, sentir, expresar y compartir, va cambiando mucho de cómo era antes. Me he alejado de aquellas situaciones y personas que reforzaban ese esquema destructivo, y me voy acercando a personas que me enseñan a crecer, a vivir, y a compartir momentos mucho más armónicos, y con formas de pensamiento similares.

Doy gracias al reiki por formar parte de mi vida, en forma integral y divina. Y a todos aquellos que comparten mi camino hoy.

4 comentarios:

isthar dijo...

Hola amiga, super-interesante e instructivo. Recibe un gran abrazo de tu amiga Isthar

Kaphona dijo...

que bonita experiencia la tuya y me alegro que estes abordando esta enfermedad con el Reiki,no sabia que era posible, interesante tu blog me gusta mucho lo que escribes. te deseo mucho bien y que Dios te bendiga.;)

Ana Cristina Restrepo dijo...

Gracias Karphona por darte una voladita por este rinconcito. Con el reiki podemos abordar cualquier situación, ya que nos permite interiorizar y de ese modo entender las razones por las cuales caemos en estos traumatismos o cualquier enfermedad. Lo importante es aceptar, asumir y comenzar a trabajar. Te dejo el enlace al blog donde amplio el tema, y lo que busco es compartir mi experiencia sin más pretenciones http://anorexiaunamirada.blogspot.com/

Anónimo dijo...

no hay de que :), sí ya visite y dejé un mensajito en tu otro blog que trata de la anorexia, me interesa mucho el tema, y tu experiencia me sirve mucho para informarme ya que en breve comenzaré a estudia psicologia y de seguro veré todos estos temas.
un abrazo de amor cuidae mucho y nos vemos;).Cuando quiera cuenta con una chica que le enviará buenas vibras :):Pjijij

Follow by Email

Buscar este blog